¿Qué es la “Internet de las Cosas”?

El internet de las Cosas (IoT) es un ambiente en el cual objetos, animales o personas son provistos con identificadores únicos y la habilidad de transferir datos a través de una red sin la necesidad de que existe interacción entre humanos o entre hermanos y computadoras. IoT es la evolución de la convergencia de la tecnología inalámbrica, los sistemas micro-electromecánicos y la Internet.

Una cosa, en el IoT, puede ser una persona con un monitor cardiaco implantado en su pecho, un animal de granja con un chip rastreador, un automóvil con sensores integrados que permitan alertar al conductor de la presión de sus neumáticos, unas cortinas o persianas con reguladores sensoriales de temperatura y, en lo general, cualquier objeto natural o creado por el hombre al que se le pueda asignar una dirección IP y que pueda adquirir la habilidad de transferir de datos por una red. Hasta el momento, el IoT se ha asociado con la comunicación de máquina a máquina en procesos médicos y en monitoreo de un determinado estado de la cosas. A los productos construidos con esta capacidad de comunicarse de esa manera comúnmente se les da el apelativo de “inteligentes”.

Pero, ¿cómo funciona? Mientras algunos consideran que la comunicación máquina a máquina es una red cerrada, es porque ese modelo es un Intranet de las cosas; en este último, las aplicaciones son desarrolladas para un propósito específico y no interactúan fuera de la red. En la verdadera Internet de las cosas, los diferentes aplicativos también son desarrollados para razones especificas, pero los datos que recolectan de las maquinas u objetos que monitorean quedan a disponibilidad de aplicaciones de terceros, libres de ser aceptadas por cualquier plataforma y cualquier red. Este es el valor que tiene el futuro de la IoT.

Para que este sistema funcione, todos los data centers y plataformas entre marcas competidoras deberán poder comunicarse entre ellos. Esto requiere aplicativos estandarizados que puedan ser conectados en cualquier equipo, tanto para las interfaces de cualquier sistema como para varios dispositivos simultáneos. IBM declaró en febrero que su protocolo IoT, llamado Message Queuing Telemetry Transport, será utilizado en formato estandarizado. Esto podría ayudar a muchos vendedores y fabricantes a participar de este IoT.

Los grandes integradores de sistemas, como IBM y HP, están comenzando a abrir sus sistemas para que sean menos restrictivos, asimilándose a los operadores de telecomunicaciones que permiten que diferentes redes sean parte de su ecosistema IoT, lo que por supuesto llevará muchos años para que se transforme en una realidad.

Mientras, un buen numero de plataformas están sirviendo como “tuberías” para conectar sistemas de distintos fabricantes para permitir la comunicación y administración entre ellos. Una de ellas, es Xively Cloud Services, que es el servicio proveído por LogMeIn a través de su plataforma IoT pública, la que permite diseñar, crear prototipos y pasar a producción cualquier dispositivo conectado a Internet.

Como un ejemplo, ciertas compañías deben monitorear el uso de la energía deben usar sistemas cerrados y asociados solo a cierto fabricante. Ahora, con el uso de Xively como un sistema secundario para monitorear la temperatura y controlar el uso energético a través de múltiples ubicaciones.

El enorme incremento del IPv6 en el espacio de direccionamiento es un importante factor en el desarrollo del Internet de las Cosas. De acuerdo a Steve Leibson, docente del Computer History Museum, ubicado en Mountain View, California, la expansión del espacio de direccionamiento significa que puede asignársele una IP a cada átomo de la Tierra, y tener aún suficientes direcciones para asignar a otras varias decenas de Tierras. En otras palabras, los humanos podrían fácilmente asignar una dirección IP a cada cosa en el planeta, o sea imaginen lo importante que sería estar en todas las redes sociales; un incremento en la cantidad de los nodos inteligentes, así como la cantidad información que se podría subir estos nodos, ya ha generado nuevas preocupaciones sobre la privacidad de datos, soberanía sobre los mismos y la seguridad, lo que requerirá un significativo desembolso en nueva infraestructura, particularmente en nuevos y modernos servidores de procesamiento de datos y almacenamiento.