Pagos NFC (Near Field Comunication)

Quizás nunca has tenido un equipo con el sistema NFC, pero probablemente si lo has usado. Esta tecnología, que permite a dos dispositivos locales compartir pequeños bits de datos, ya se encuentra aplicada en tarjetas inteligentes y avisos impresos. Ahora bien, se ha comenzado a desarrollar smartphones con esta característica de manera cada más masiva, dejando de ser exclusiva de los equipos de Apple, llegando hasta Android y Windows Phone, convirtiéndolo en un punto muy relevante, sobre todo con los pagos móviles.

NFC es la sigla de near field comunication (comunicación de campo cercano). Permite, como se explicaba antes, que dos dispositivos ubicados cada uno a centímetros del otro puedan intercambiar datos. Para esto, tales dispositivos deben estar equipados con un chip NFC. La comunicación puede darse de dos maneras: en dos vías o en una única vía. La comunicación en dos vías involucra a dos equipos, que se leen y escriben entre sí; por ejemplo, para transferir contactos, enlaces o mensajes entre dos equipos Android. En el caso de la comunicación de una sola vía, un equipo lee y escribe un chip NFC, así cuando se toca la tarjeta con el terminal potenciado con NFC, este sustrae el dinero del balance monetario que le informa la tarjeta.

Quizás se pueda pensar que a través de Bluetooth ya se pueden hacer esa clase de cosas, pero la tecnología NFC utiliza muchísimo menos batería. Esto es importante al considerar que quizás un día los teléfonos reemplacen a las billeteras y por tanto la duración y vida de la batería será algo primordial.

El día en que paguemos todo con nuestros móviles está cada vez más cerca, y NFC es la piedra angular de ese avance. Considerando que siempre han existido brechas de seguridad en las tarjetas de crédito, la seguridad de este nuevo sistema es el punto clave de su adopción y para ello, debemos entender cómo funciona: abrimos la aplicación de pago en nuestro teléfono, acercamos nuestro equipo al terminal de pago y se realiza la conexión usando NFC. Aquí, la aplicación te solicitará tus credenciales de seguridad, que puede ser tu huella dactilar, o alguna contraseña que se te haya proporcionado para aprobar la transacción. La compra se valida con un chip separado, llamado elemento seguro el que transmite la autorización hacia el modem NFC. Luego, la transacción termina normalmente, como si se hubiese ocupado una tarjeta de crédito.

Por supuesto, lo más importante en todo este proceso, es el elemento seguro, que contiene el poder de autorizar las transacciones. Puede ser un chip inserto en el teléfono o una función virtual alojada en la nube, pero siempre estará asegurado y protegido por una firma digital única, que impedirá que ataques al teléfono o incluso intervenciones físicas puedan robar algún dato desde este elemento.

Hace unas semanas, Worldline puso en marcha el proyecto de pagos a través de NFC, en colaboración con el banco alemán Postbank. Los usuarios de este banco solo necesitarán un Smartphone Android con sistema NFC, y lo innovador de esta propuesta es que no necesita de un partner de hardware que desarrolle elementos seguros, sino que la protección la brinda Worldline a través de su misma aplicación, con el uso de tokens y llaves de un solo uso, minimizando la posibilidad de fraude y aumentando la factibilidad de que este sistema se pueda extender a otros servicios, podrás comprar tranquilo tu comida rápida,  encargar los productos arquitectónicos que necesites para tu nuevo proyecto inmobiliario y mucho más.