El embajador iraní ante la sede europea de la ONU, Ali Bahreini, afirmó recientemente que un punto crucial para el inicio de negociaciones entre Irán y Estados Unidos es el reconocimiento de Teherán al derecho a usar tecnología nuclear con fines pacíficos. Durante un encuentro con medios internacionales en Ginebra, Bahreini destacó que Irán está «listo» para entablar un diálogo genuino, pero advirtió que cualquier agresión contra la nación será respondida con firmeza. Según el diplomático, la agresión representa una «línea roja» para Irán, que no busca la confrontación pero se defenderá si es atacado.
Bahreini enfatizó que el éxito de cualquier posible negociación depende de que se respete el interés de todas las partes involucradas. En su declaración, el embajador dejó claro que no aceptará negociaciones que se consideren como un medio para imponer la visión de un país sobre otro. Recordó que tras la agresión sufrida por Irán en 2025, su país tuvo que dar una respuesta contundente para defenderse. «No les agredimos, nos defendimos», afirmó el embajador, dejando entrever la postura de firmeza de la República Islámica en situaciones críticas.
En el contexto de las relaciones irano-estadounidenses, Bahreini señaló que los canales de comunicación entre ambos países son constantes, aunque no pueden considerarse verdaderas negociaciones. Se refirió a intercambios periodicos de mensajes y a la necesidad de que Estados Unidos reconozca los derechos nucleares de Irán como un requisito fundamental para cualquier discusión seria sobre el futuro de sus interacciones. «Sin ese reconocimiento, no sería un buen comienzo de negociaciones», subrayó el embajador.
Por otro lado, el embajador Bahreini abordó la situación interna de Irán relacionada con las recientes protestas y las medidas de control de internet. Aseguró que el acceso a la red se restablecerá completamente en los próximos días, después de que restricciones temporales fueran impuestas para controlar la violencia durante las manifestaciones. Para Bahreini, estas limitaciones fueron necesarias ante la influencia de grupos terroristas que utilizaban plataformas digitales para organizar sus actividades. A pesar de las restricciones, destacó que el acceso a internet es fundamental para la economía del país y que no se realizarán cambios permanentes en la infraestructura de telecomunicaciones.
Finalmente, Bahreini desmintió cualquier rumor sobre la implementación de un acceso limitado y permanente a internet en Irán. Manifestó que el gobierno está comprometido a garantizar el acceso a la información en el país, aunque destacó que las restricciones eran una medida temporal destinada a restablecer la paz. El embajador concluyó mencionando que, a pesar de las tensiones políticas y de seguridad, Irán se encuentra en una posición de firmeza y de disposición para negociar, siempre que se respeten sus derechos y su soberanía.





