La Organización de Consumidores y Usuarios de Chile (ODECU) ha manifestado su seria preocupación ante el retiro de los decretos que modifican el Decreto Supremo N°88 y el Decreto Supremo N°125, decisión que coincide con el inicio de la actual gestión ministerial. Estos cambios son fundamentales ya que tenían como objetivo corregir distorsiones en el tratamiento de los medios de generación de pequeña escala (PMGD). Las modificaciones buscaban mejorar aspectos críticos como los recortes de energía y el mecanismo de compensación que reciben estos generadores por parte de los usuarios y otros productores de energía, asegurando así un sistema eléctrico más justo y eficiente.
El Coordinador Eléctrico Nacional también ha alzado la voz al advertir que el esquema que beneficia a los PMGD incrementa directamente las cuentas de los clientes libres y afectará a los clientes residenciales en la tarifa que pagarán a partir de 2027. Este contexto genera una mayor urgencia en el reingreso de las modificaciones, que ya habían sido discutidas en mesas técnico-públicas y sometidas a un proceso formal de consulta que recibió una considerable cantidad de observaciones. En total, se registraron 1.488 comentarios respecto al DS 125 y 704 para el DS 88, evidenciando el interés y la necesidad de una revisión exhaustiva por parte de la comunidad.
Las reformas propuestas no solo reflejan un esfuerzo de participación ciudadana, sino que también responden a recomendaciones técnicas del Coordinador, enfocadas en mejorar la eficiencia y la seguridad del sistema eléctrico. Esto incluye cambios como la incorporación de los PMGD a los recortes por sobreoferta y el fortalecimiento de sus exigencias de monitoreo y control. La historia del régimen de compensación revela un fuerte beneficio neto para los PMGD, superando los 800 millones de dólares sobre el precio de mercado, lo que conlleva importantes implicaciones económicas para los consumidores.
El Ministerio de Energía ha estimado que corregir los mecanismos asociados a los recortes podría generar un ahorro de alrededor de 54 millones de dólares anuales en costos de operación de la red eléctrica. Ante esta realidad, el presidente de ODECU, Stefan Larenas Riobó, enfatiza que el problema no se limita a un aspecto técnico aislado, sino que tiene un impacto directo en el bolsillo de millones de hogares chilenos. Larenas subraya que al postergar las correcciones necesarias, se perpetúa un sistema que encarece la electricidad, resultando en costos mayores para los consumidores.
Por todo lo anterior, ODECU hace un urgente llamado al Ministerio de Energía para que se reingresen a la brevedad los decretos modificatorios del DS 88 y del DS 125. La capacidad de revisión de la autoridad no debe convertirse en una excusa para evitar correcciones que ya han sido identificadas como críticas por parte de expertos. Los consumidores no deben ser responsables de financiar distorsiones en el sistema eléctrico que han sido reconocidas como graves y urgentes de resolver. La exigencia es clara: la protección del bolsillo de las familias chilenas debe ser la prioridad en la agenda energética del país.





