Con la llegada del evento de descuentos masivos del Cyber Day, programado para el 1 de junio, las marcas en Chile afinan sus estrategias comerciales para atraer a millones de consumidores en busca de ofertas atractivas. Sin embargo, un aspecto tecnológico crítico se encuentra bajo el escrutinio: la capacidad de las plataformas de pago para manejar un volumen sin precedentes de transacciones simultáneas desde dispositivos móviles. En este contexto, las expectativas de los consumidores sobre una experiencia de compra fluida son más altas que nunca, y cualquier falla en los sistemas podría traducirse en pérdidas significativas tanto para los consumidores como para los vendedores.
Los números del Cyber Day 2025 son elocuentes; el evento registró más de 5,8 millones de transacciones que alcanzaron un total de USD 520 millones. Dicho evento muestra que más de un tercio de la población adulta chilena participó en compras, lo que da cuenta de la magnitud del desafío para las empresas que gestionan los pagos. Con una creciente parte de las ventas provenientes de pequeñas y medianas empresas proyectando incrementos de hasta un 300%, así como una notable tendencia donde más del 70% de los usuarios compra a través de dispositivos móviles, la presión sobre la infraestructura digital del país se intensifica.
Matías Magallón, CEO de ALPS, advierte que un evento de tal envergadura exige una infraestructura digital robusta que funcione en tiempo real. Según explica, cada momento de alta congestión se convierte en una prueba crucial para la industria de pagos, donde falla la capacidad de procesar grandes volúmenes de transacciones de manera eficiente. La paciencia del consumidor actual es mínima; por ello, cualquier error en el procesamiento puede significar la pérdida de ventas y clientes. Durante la primera hora del Cyber Day 2024 se procesaron más de 85 mil transacciones, un claro indicador de la intensa actividad esperada en estos eventos.
A medida que el mercado del e-commerce en Chile avanza hacia proyecciones de ventas totales que bordo del USD 9.500 millones para 2026, la infraestructura de pagos se transforma en el núcleo del negocio. Magallón señala que es fundamental actuar proactivamente para optimizar la tasa de conversión y garantizar que cada intento de pago culmine en una venta exitosa. Con una competencia cada vez más feroz, el desafío de garantizar el funcionamiento constante de los sistemas de pago cobra vital importancia para los comerciantes, especialmente durante eventos de gran afluencia.
Para ALPS, los tiempos de alta demanda como los del Cyber Day no solo ponen a prueba la tecnología disponible, sino que también evalúan la preparación estratégica de las empresas. Magallón concluye enfatizando que los pagos han dejado de ser un simple trámite y se han convertido en un elemento esencial de la experiencia del cliente y del desempeño comercial. La optimización de procesos y la anticipación a los requerimientos del consumidor serán claves para asegurar que, en el momento crítico, no haya fricciones que frenen la conversión y, en consecuencia, se mantenga la continuidad operativa en los momentos más exigentes del evento.






