Los cierres de fábricas, el aumento de tarifas y los retrasos en los envíos están definiendo uno de los momentos más críticos en el comercio internacional en el comienzo de 2026. A medida que se acerca el 17 de febrero, fecha en que inicia el Año Nuevo Chino, las empresas deben prepararse para un parón significativo en la producción y logística en China. Durante este período, que puede durar de dos semanas a más de un mes, se produce una dramática disminución en la actividad económica. «Para las pymes y emprendedores que dependen de importaciones desde Asia, este evento se convierte a menudo en un verdadero «punto ciego» que puede llevar a consecuencias severas, como pedidos no cumplidos y quiebres de stock,» comentó Gabriel Gurovich, Chief Evangelist Officer de KLog.co.
El impacto de este freno productivo no solo se limita a las fábricas que cierran, sino que afecta al comercio global por completo. China, como principal proveedor mundial, provoca que millones de trabajadores regresen a sus ciudades de origen, lo que ha llevado incluso a que las fábricas cierren una o dos semanas antes del inicio oficial de la festividad. Esto se traduce en serias demoras en los envíos, congestiones en los puertos y un aumento considerable de las tarifas de transporte. Según estimaciones del sector, se podría observar una desaceleración del comercio marítimo global entre el 15% y el 20% durante jornadas previas al Año Nuevo Chino. «Muchos piensan que el impacto se limita a los días festivos, pero las consecuencias se extienden mucho más allá de esa fecha,» advirtió Gurovich.
Este año en particular es de especial relevancia, ya que el Año Nuevo Chino 2026 marca el inicio del año del Caballo de Fuego, lo que, según la tradición, simboliza un movimiento acelerado y cambios intensos. Sin embargo, ya se observan señales de presión logística, tales como la disminución en la disponibilidad de espacios de transporte y la extensión de los tiempos de recuperación después del feriado. Para las empresas que dependen de bienes o componentes de Asia, anticiparse será crucial para no quedar fuera del mercado en los primeros meses del nuevo año. «La logística se ha transformado en una decisión estratégica en lugar de ser un simple problema operativo. Es vital que las pymes comprendan estos hitos globales y actúen con datos», enfatizó Gurovich.
Con vistas al Año Nuevo Chino 2026, KLog.co ha enumerado una serie de claves que pymes y emprendedores deberían considerar para prepararse adecuadamente. Es fundamental anticipar los pedidos entre diciembre de 2025 y enero de 2026, confirmando las fechas de cierre de fábricas y proveedores en Asia. También se recomienda coordinar con navieras y agentes de logística para garantizar las fechas límite de embarque y consolidación de carga, así como aumentar inventarios críticos durante el período de menor actividad. Evaluar proveedores alternativos o rutas para productos de alta rotación puede ser también una estrategia efectiva para evitar quiebres de stock.
Finalmente, KLog.co destaca la importancia de contar con visibilidad en tiempo real y una planificación anticipada ante eventos globales como el Año Nuevo Chino. «Las pymes no necesitan enfrentar estos desafíos a ciegas. Con una adecuada planificación, acceso a datos y un buen entendimiento del calendario logístico global, es posible asegurar la continuidad operativa incluso durante los momentos más complicados del año», concluyó Gabriel Gurovich, enfatizando el papel crítico que juega la preparación en el éxito comercial.





