A casi seis años del episodio que marcó un hito en la televisión chilena, Pablo “Pablete” Alvarado, el exproductor ejecutivo del programa Mucho Gusto, ha decidido hablar sobre el controvertido incidente ocurrido el 16 de julio de 2020, donde José Miguel Viñuela cortó la moña del camarógrafo José Miranda en vivo. En una reciente entrevista con el canal Turno, Alvarado comenzó a desglosar los acontecimientos que no solo llevaron a la salida de Viñuela de Mega, sino también a un extenso proceso judicial en el que, curiosamente, él mismo figura como uno de los acusados. Este revuelo mediático ha marcado la memora colectiva y ha generado discusiones sobre la ética en los medios.
Durante su intervención, Alvarado rechazó las especulaciones que lo acusan de haber instigado el corte de cabello como una maniobra para mejorar la audiencia del programa. «Se han dicho muchas cosas que son descabelladas», afirmó con firmeza. Aunque el equipo se encontraba en un rating bajo en ese momento, Alvarado insistió en que él no dio ninguna instrucción para llevar a cabo la acción. Este punto de vista ha generado incluso más debate, considerando que la presión por altos índices de audiencia puede influir en decisiones impulsivas en el medio televisivo.
En la misma entrevista, Pablete compartió detalles inquietantes sobre lo que sucedía en el estudio justo antes del corte. Recordó cómo, a pesar de la limitación de personal debido a la pandemia, él intentaba comunicarse con Viñuela a través del sistema de retorno, conocido como «la muela». «¡No le vayas a cortar el pelo, hueón!», fue uno de los gritos tapizados de desesperación que lanzó durante el programa, aunque, lamentablemente, no tuvo éxito en prevenir el acto de cabello que se tornaría infame en la historia de la televisión chilena.
Al hablar de su propia reacción tras el suceso, Alvarado admitió haber estado en estado de shock, lo que le impidió actuar rápidamente. «A esos minutos se nos traicionó el instinto goleador de un equipo entrenado para la entretención», explicó. Pasaron unos 15 segundos críticos en los que no supo cómo responder y decidió poner un alto a la situación pidiendo un corte a comerciales. Reconocer ese periodo de inacción revela no solo la presión del momento, sino también cómo la adrenalina y la sorpresa pueden afectar decisiones cruciales en vivo.
Finalmente, Alvarado compartió la reacción inmediata del camarógrafo José Miranda, quien, según su testimonio, afirmó que no tenía problema con el corte y que, en efecto, planeaba donar su cabello. «Dijo que quería cortarse el pelo y que lo iba a donar, entendiendo que había sido una gran cagada», comentó el exproductor. Con esto, Alvarado subrayó las consecuencias que enfrentó Viñuela post incidente, quien, a pesar de la complicación del momento, asumió la responsabilidad y se presentó nuevamente al público al día siguiente. Este caso sigue resonando en la televisión chilena como un ejemplo de los límites del entretenimiento en vivo y sus posibles repercusiones.






