En una reciente aparición en el programa «Que te lo digo», Abraham Lillo, conocido popularmente como Tony Caluga, hizo una acusación contundente contra el reconocido animador Vasco Moulian, señalando que éste mantiene una deuda de más de dos millones y medio de pesos. Según Lillo, la deuda se refiere al alquiler de graderías que se utilizaron en el marco de la obra teatral Madagascar, la cual se llevó a cabo durante la pandemia en la Municipalidad de Colina. Esta revelación ha causado revuelo en el mundo del espectáculo, donde las relaciones comerciales a menudo se entrelazan con la fama y el reconocimiento público de los involucrados.
De acuerdo a lo narrado por Tony Caluga, el acuerdo original contemplaba el uso de las graderías por tres jornadas, aunque finalmente fueron utilizadas durante cinco días. A pesar de que el monto convenido alcanzaba los cuatro millones de pesos, Caluga afirmó que solo recibió un pago parcial de un millón y medio. «No pagó nada más», enfatizó Lillo, quien no dudó en detallar los costos involucrados en el traslado y montaje de la infraestructura, lo que evidencia la magnitud del compromiso económico asumido por su empresa.
El conflicto ha puesto de relieve no solo la deuda, sino también la falta de respuesta por parte de Moulian ante los intentos de Caluga por solucionar esta situación. Según el empresario circense, ha intentado comunicarse en múltiples ocasiones, solo para ser acusado por Moulian de extorsión. «Yo en mi oficina tengo toda la conversación, tengo los WhatsApp guardados, tengo todo como corresponde», aseguró Lillo, quien se siente frustrado ante la falta de comunicación y la respuesta que ha recibido, que considera injusta.
El hecho de que Tony Caluga haya decidido hablar públicamente sobre este tema está motivado por la percepción de que Vasco Moulian goza de una mejor situación financiera en la actualidad. «Te encuentro en la televisión, eres uno de los personajes que más me hace reír, pero me da rabia verte en televisión porque no puedo entender que gente sinvergüenza como tú esté trabajando allí», expresó Caluga, reflejando una mezcla de admiración y descontento hacia el animador por su comportamiento financiero.
El conflicto entre ambos podría derivar en acciones legales, tal como anticipó Caluga en el programa. Aseguró que, dado que Moulian lo ha amenazado con una demanda por extorsión, él está considerando contrademandarlo por estafa. La periodista Paula Escobar intentó ponerse en contacto con Moulian para conseguir su versión de los hechos, pero hasta el momento no ha recibido respuesta. Este caso ilustra las complejidades que pueden surgir en el ámbito profesional entre figuras de la televisión y el entretenimiento, y pone de relieve la necesidad de resolver disputas comerciales de manera clara y justa.






