La espera ha terminado y la última entrega de la trilogía de ‘Venom’, titulada ‘El último baile’, ya está disponible en la plataforma de streaming Movistar+. Protagonizada por Tom Hardy, esta película marca un cierre agridulce para un universo que, desde sus inicios, ha luchado por encontrar su lugar en el amplio panorama del cine de superhéroes, especialmente en la ausencia de Spider-Man. Mientras tanto, los fanáticos de los superhéroes anticipan futuras llegadas de franquicias como los ‘Cuatro Fantásticos’ o ‘Superman’, pero muchos se preguntan si realmente estamos ante el ocaso de una era que ha brindado tanto entretenimiento, como también ha alterado el ecosistema del cine mainstream.
A lo largo de los años, las sagas de superhéroes han echado una sombra sobre la carrera de muchos actores prometedores, obligándolos a participar en proyectos en los que, a menudo, sus personificaciones pasaban a ser el centro de atención, en lugar de sus propias interpretaciones. ‘Venom: El último baile’ se presenta como una rareza dentro de este contexto, permitiendo a Tom Hardy brillar como Eddie Brock, un personaje que ha estado ligado a su propia visión creativa. La autora y guionista Kelly Marcel, quien también se sienta en la silla del director para esta entrega, ha trabajado en estrecha colaboración con Hardy para dar forma a esta historia, brindando al filme una perspectiva fresca que desafía las dinámicas establecidas del género.
En esta nueva película, tras un recorrido inesperado por el multiverso, Eddie y el simbionte Venom se encuentran en una lucha desesperada por sobrevivir mientras son perseguidos por diferentes agencias de justicia. Este giro en la trama transforma su mundo en un caos, poniendo a prueba su ingenio y su relación. A pesar de la constante amenaza, ‘El último baile’ busca ofrecer momentos de comedia física y una inusitada dosis de romance, rasgos que han caracterizado las entregas previas de la saga. Sin embargo, este balance entre la diversión y el drama se ve comprometido ya que la película retoma elementos narrativos que podrían considerarse tediosos.
La tendencia en las películas de superhéroes ha sido, a menudo, perderse en complicadas subtramas científicas o militares, algo que marcó negativamente las experiencias previas de los espectadores en producciones como ‘Venom: Habrá matanza’. Contrariamente, ‘El último baile’ parece optar por una estructura más tradicional, corrigiendo algunos de esos tropes, pero a costa de dejar menos espacio para la diversión que hizo a sus predecesores memorables. Bienaventurado el desafío que representa este enfoque, llega con el riesgo de alienar a un público que quizás espera un regreso a la locura que hizo que las aventuras de Eddie Brock fueran tan estimulantes.
A medida que los créditos finales de ‘El último baile’ comienzan a rodar, tanto los fans como los críticos reflexionan sobre lo que significa el cierre de esta trilogía. Con un legado que ha tenido altibajos notables, la última aventura de Tom Hardy en el papel de Venom puede que no redefina el género, pero sí ofrece una despedida digna llena de desafíos y emociones. Para aquellos que han seguido la saga desde sus inicios, el viaje de Eddie y Venom puede ser una mezcla de nostalgia y un deseo de innovación en un panorama cinematográfico que, por muchos, ya no deja a todos satisfechos. El futuro del cine de superhéroes es incierto, pero esta película ciertamente deja una marca en su camino.






