Tras lograr que septiembre quede fuera de la hora punta, importantes gremios como ASIQUIM, ACENOR, ASIMET, Chilealimentos y Pescadores Industriales del Biobío han unido fuerzas para trabajar en una hoja de ruta que permita actualizar las reglas de cobro de electricidad a la industria. Este avance fue recibido como una buena noticia por la manufactura, sin embargo, los líderes de esta alianza advierten que este es solo el comienzo de un proceso más amplio que busca revisar el sistema tarifario eléctrico en su totalidad, con el fin de reducir costos y mejorar la competitividad de las empresas nacionales. Esta colaboración entre gremios de sectores diversos destaca la necesidad de abordar un problema compartido: el impacto creciente del costo de la electricidad en la producción industrial.
El contexto de la industria es crucial para entender las razones detrás de este esfuerzo conjunto. Desde abril hasta septiembre, las empresas deben reducir su consumo eléctrico en un horario crítico, específicamente entre las 18:00 y las 22:00 horas. Este consumo elevado se traduce en sobrecargos en las facturas eléctricas, lo que ha llevado a muchas empresas a modificar sus turnos laborales, detener procesos productivos, e incluso recurrir a generadores de combustibles fósiles para evitar costos adicionales. Andrés Weinberger, presidente de ASIQUIM, enfatizó que estas limitaciones no solo afectan la economía de las empresas, sino que también representan un reto para la sostenibilidad y la competitividad a largo plazo.
La reciente decisión del Ministerio de Energía de excluir septiembre como mes de control ha sido un primer paso significativo, aunque no resuelve todos los problemas. Mientras que la eliminación de este mes ofrece una mayor flexibilidad a las industrias, según Weinberger, es imperativo que se revisen otros elementos del sistema tarifario, como la duración del período de control y la metodología de cobro. De esta manera, la industria puede ajustarse a la realidad actual de la red eléctrica y evitar costos innecesarios que restringen su capacidad operativa. Actualmente, la alianza trabaja para presentar datos concretos a las autoridades, demostrando el impacto del sistema tarifario actual en los procesos productivos.
Con miras al futuro, el Ministerio de Energía ha mencionado que revisará el esquema de la hora punta hacia 2027, lo que plantea una oportunidad para los gremios de presentar sus propuestas de cambios significativos. Weinberger ha expresado la importancia de que esta revisión permita discutir a fondo los ajustes necesarios, asegurando que las empresas tengan claridad sobre las reglas a seguir para planificar sus inversiones y producción adecuadamente. «Es vital que esta discusión se lleve a cabo con seriedad y en los tiempos adecuados», señaló, destacando que los cambios adecuados pueden significar un impacto positivo en la economía nacional.
Por último, es importante reconocer el papel de ASIQUIM como un actor clave en este proceso. La Asociación Gremial de Industriales Químicos de Chile aglutina a más de 135 empresas del sector químico, las cuales representan una gran parte de las ventas del país. Al estar asociada al estándar global Responsible Care®, ASIQUIM reafirma su compromiso con la seguridad y el medio ambiente. La necesidad de reglas más simples y justas en el sistema tarifario eléctrico es, según Weinberger, fundamental para fomentar un entorno donde la industria pueda invertir, contratar y competir a un nivel más alto, promoviendo así el crecimiento de un Chile más competitivo y sostenible.






