Según el Informe Nacional del Mercado Inmobiliario elaborado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), las ventas de viviendas en Chile han enfrentado una notable caída del 18% durante el primer trimestre de 2025. Esta situación se enmarca en un contexto donde el sector tradicional parece desacelerarse, evidenciando las dificultades que enfrenta la industria inmobiliaria en los últimos tiempos. A pesar de este estancamiento, el panorama se ilumina con la rápida expansión de las startups de tecnología inmobiliaria, conocidas como PropTech, que han mostrado crecimientos anuales compuestos sorprendentemente altos, alcanzando el 200% y 300% para los softwares de gestión inmobiliaria en toda Latinoamérica, de acuerdo con un estudio realizado por Endeavor y Glisco Partners.
El auge de las PropTech y las plataformas digitales se explica, en parte, por la creciente digitalización del sector inmobiliario. La fragmentación del corretaje también ha fomentado este crecimiento, ya que ha permitido que nuevos actores entren al mercado con soluciones innovadoras que mejoran la eficiencia y la transparencia. Antes de la pandemia, el negocio inmobiliario chileno movilizaba aproximadamente US$45.000 millones anuales, según estimaciones de la CChC. Sin embargo, la actual crisis ha dejado espacio para que estas startups reimaginen y replanteen la manera en que se llevan a cabo las transacciones inmobiliarias.
Iván Barboza, Gerente General de Portal de Portales, señala que aunque los desafíos son significativos, existe luz al final del túnel. “La reactivación llegará, y en ese contexto, las plataformas que ofrezcan las mejores soluciones tecnológicas y operativas serán las que lideren una nueva era en el sector”, comenta. No obstante, se plantea una pregunta crucial: ¿puede la tecnología traer de vuelta el dinamismo y la confianza al mercado inmobiliario? Barboza afirma que el crecimiento acelerado de las PropTech no es una anormalidad, sino una respuesta esperada al estancamiento actual del mercado.
El aumento de las PropTech se interpreta como un signo de madurez en la evolución del sector inmobiliario. «El mercado está aprendiendo de sus errores y preparándose para un futuro más eficiente y colaborativo», mencionó Barboza. La clave, según él, no solo radica en digitalizar, sino en conectar y optimizar procesos dentro del ecosistema inmobiliario para mejorar la experiencia de todos los involucrados en la transacción, desde compradores hasta entidades financieras. La incorporación de tecnología adecuada puede acelerar tiempos y reducir costos, además de generar confianza y trazabilidad en cada etapa de una operación.
Sin embargo, a pesar de los avances en la adopción tecnológica, la implementación ha sido desigual y fragmentada. Barboza destaca la necesidad de un enfoque más equilibrado que combine la experiencia de los actores tradicionales con herramientas digitales que ofrezcan un entorno seguro y eficiente. En este sentido, iniciativas como el Ecosistema del Cambio, promovido por empresas como Portal de Portales y Procanje, buscan transformar la percepción del corretaje. Este ecosistema se plantea como una red de colaboración donde cada actor -corredores, inversionistas, propietarios e instituciones- juega un papel crucial para construir un mercado más justo y sostenible en el futuro.






