¿Por qué debería migrar mi empresa a Telefonía IP?

Desde hace más de cien años, la conmutación de circuitos ha sido el fundamento que ha posibilitado las conversaciones telefónicas. Hoy, en una era en la que Internet ha logrado desplazar servicios de uso común como el correo, los depósitos bancarios, las compras y hasta la reserva de horas al especialista, no extraña saber que también se haya abierto un nicho en el mercado de la telefonía. Sin embargo, no solo se ha abierto paso a este mercado; tiene todas las de ganar y con ventaja. ¿Por qué?

Para hacernos una idea de la ventaja abismal que la telefonía IP (más conocida en el ámbito técnico como Telefonía VoIP – Voice over IP) tiene por sobre la telefonía convencional, es bueno echar un vistazo rápido a cómo funciona una llamada telefónica mediante un equipo convencional, y una llamada telefónica mediante tecnología IP

Telefonía convencional

Cuando levantas tu teléfono y oyes el tono de marcado, significa que tu equipo cuenta con una conexión habilitada con el operador de telefonía. Una vez que digitas el número de destino, una serie de conmutadores consigue establecer un enlace entre tu equipo y el equipo de destino. Finalmente, el teléfono del destinatario es alertado de tu llamada y contesta. Con ello, se abre el circuito y la llamada es efectuada. Una vez que se finaliza la llamada, uno de los dos cuelga y el circuito se cierra.

¿Cuál es el problema con todo este proceso? Que mientras se establece la llamada, todos los circuitos que estemos utilizando no pueden ser usados por nadie más. Se utiliza una vacante que solo quedará despejada una vez que nuestra llamada finalice. Esto quita flexibilidad al sistema, además de limitar el número de llamadas que pueden efectuarse desde la empresa. Otra desventaja es que la red telefónica debe conservarse impecable para que todas las líneas de la empresa puedan hacer uso del sistema sin sufrir percances.

Telefonía IP

Levantas tu teléfono. El dispositivo ATA (principal actor al momento de establecerse una llamada mediante tecnología IP) comprueba que exista conexión a internet, para luego enviarte un tono de llamado. Al marcar el número de destino, el ATA se encarga de enviar los datos del número telefónico a tu proveedor de telefonía IP. Todo el proceso de la llamada se genera a través de internet, sin embargo y de ser necesario el sistema del proveedor IP efectuará la conversión de la señal para que tu llamada pueda ser establecida con sistemas de telefonía convencional. Con esto, se establece la llamada. Luego de finalizada la llamada, ésta se corta y se cierra el circuito.

Este sistema tiene varias ventajas con respecto al sistema convencional, ya que al tratarse de una conexión a través de internet, no existe límite al momento de establecerse circuitos de comunicación (llamadas telefónicas) hacia el exterior. Solo se requiere una conexión a internet y listo. Otro beneficio es que la tecnología VoIP es muchísimo más barata que la telefonía convencional, y no se encuentra sujeta a un sistema cableado. Además, si nuestra empresa cuenta con un Datacenter, es posible contar con un sistema propio de telefonía IP que permita desplegar un completo sistema de telefonía en nuestra empresa.

Las opciones son varias. Lo que es seguro, es que la telefonía IP llegó para quedarse.