La Plaza Irarrázabal de Quilpué ha sido el epicentro del entretenimiento veraniego, atrayendo a multitudes cada fin de semana de enero con su variada oferta cultural y gastronómica. Esta actividad estival, que combina música en vivo, obras de teatro y una amplia gama de foodtrucks, se ha convertido en una tradición y un punto de encuentro para las familias. La comunidad local ha respondido de manera entusiasta, poblándose la plaza de risas, música y aromas deliciosos que ofrecen los diferentes puestos de comida.
El evento del viernes 30 de enero promete ser un cierre inolvidable para esta serie de presentaciones. A partir de las 18:30 horas, los asistentes podrán disfrutar de una emocionante jornada que comenzará con el Coro Municipal, una emotiva exhibición que resuena con las vibraciones del arte comunitario. Posteriormente, el espectáculo se centrará en los más pequeños, con la actuación de Diana Reds & Family for Children, que traerá música y diversión, prometiendo momentos memorables para las familias que asistan.
La variedad de artistas que han pasado por la Plaza Irarrázabal es notable, destacando la participación de Rulo, compositor y bajista de Los Tetas; así como la banda canadiense Oktopus, especializada en el género klezmer. Además, se han presentado otros talentos como Juan Gronemeyer de La Floripondio y la obra reflexiva «Los Hape», que ha suscitado la reflexión y el diálogo entre los espectadores. Esta diversidad garantiza que cada jornada sea única y enriquecedora, ofreciendo un espacio para todos los gustos.
Por otro lado, la presencia de la Orquesta Municipal de Quilpué ha elevado aún más la calidad de la propuesta cultural, aportando su sonoridad característica a este evento. Asimismo, la fusión musical de Chuskupura, originaria de Ecuador, ha brindado un toque internacional a la programación, enriqueciendo la experiencia cultural de los asistentes y promoviendo la diversidad artística que caracteriza a estas jornadas.
La Municipalidad de Quilpué ha invitado a toda la comunidad a ser parte de esta experiencia recreativa, que busca recuperar y celebrar el uso de los espacios públicos. Además de la música y el teatro, los mercados creativos han sido un éxito, con ventas de libros, vinilos e instrumentos que complementan la oferta cultural. Este verano, la plaza no solo se ha llenado de música y diversión, sino que también ha destacado como un espacio de encuentro, convivencia y aprecio por el arte en todas sus formas.






