Las personas vitamina, término popularizado por la psiquiatra y autora madrileña Marian Rojas Estapé, son aquellas que poseen una notable habilidad para influir positivamente en nuestro bienestar emocional. En su obra «Encuentra tu persona vitamina», Rojas destaca cómo estos individuos tienen la capacidad de hacernos sentir valorados, escuchados y acompañados en nuestros momentos más difíciles. Este tipo de relaciones se convierten en un refugio seguro donde podemos desahogarnos y reencontrar la calma, lo que resulta esencial en el acelerado mundo actual. Asimismo, la autora señala que su presencia no solo reconforta, sino que también nos empodera para enfrentar los desafíos diarios con una actitud más optimista.
Identificar a una persona vitamina es más sencillo de lo que parece. Generalmente, son las personas que vienen a nuestra mente en momentos de crisis, ofreciendo su apoyo desinteresado y su capacidad de escuchar sin juzgar. Rojas afirma que estas interacciones pueden desencadenar la producción de oxitocina, conocida como la hormona del bienestar, la cual juega un papel crucial en nuestras relaciones interpersonales. Las manifestaciones de este apoyo pueden ser tan sutiles como un abrazo reconfortante o una palabra de aliento. La conexión que generamos con estas personas se traduce en un ambiente emocional saludable que favorece la resiliencia ante situaciones adversas.
A pesar de los inmensos beneficios que conllevan las relaciones con personas vitamina, en nuestra vida cotidiana a menudo pasan desapercibidas. El ritmo frenético de nuestras agendas y las cargas del estrés nos alejan de aquellas conexiones que pueden equilibrar nuestra vida emocional. Es vital dedicar tiempo para cuidar y fortalecer esos lazos, ya que fomentar relaciones saludables no solo mejora nuestra calidad de vida, sino que también es un primer paso para convertirnos en una fuente de energía positiva para los demás.
Las personas vitamina no solo sirven de apoyo en momentos difíciles, sino que su influencia se extiende a varias facetas de nuestra vida. Aumentan nuestra autoestima, brindan motivación continua y nos ayudan a descubrir lo mejor de nosotros mismos. Además, su capacidad para llevar alegría y entusiasmo a nuestras vidas se convierte en un antídoto contra el sufrimiento. Así, establecer y cultivar relaciones con este tipo de individuos es fundamental para mantener un equilibrio emocional saludable, siendo sus efectos especialmente positivos en situaciones de estrés.
Para construir un entorno lleno de bienestar emocional, es crucial ser conscientes de qué relaciones fortalecen nuestra energía. Según Marian Rojas, es fundamental distinguir entre quienes nos suman y quienes nos restan. Reconectar con personas vitamina puede ser tan simple como hacer una llamada o revivir esos vínculos que nos han aportado alegría. Al final, el verdadero reto reside en convertirnos en una persona vitamina para los demás, gestionando nuestras propias emociones y proyectando actitudes que fomenten el bienestar colectivo.






