Las parroquias de la Región de O’Higgins se preparan con gran entusiasmo para celebrar la Navidad, una de las festividades más importantes del calendario litúrgico cristiano. Este año, en la Diócesis de Rancagua, las ceremonias eucarísticas se llevarán a cabo en diversas parroquias durante la Nochebuena y el día de Navidad, invitando a los fieles a renovar su fe en el misterio de la Encarnación. Las misas, que son el corazón de la celebración navideña, se celebrarán en un ambiente de profunda devoción, reflejando la alegría y esperanza de este tiempo especial, en el que la Iglesia conmemora el nacimiento de Jesucristo, el Hijo de Dios.
La preparación para las celebraciones incluye la disposición de pesebres en cada comunidad, así como la organización de un variado programa de misas que buscan facilitar la participación de todos los fieles. Las parroquias han diseñado horarios estratégicos para que las familias puedan asistir juntas a las eucaristías. Por ejemplo, en el Decanato Purísima Codegua, la Parroquia Nuestra Señora de la Merced ofrecerá misas el 24 de diciembre en horarios que van desde las 19 horas hasta las 21:30, y el 25 a las 12:15, con actividades en diferentes ubicaciones para abarcar a todos los miembros de la comunidad.
En la ciudad de Rancagua, la Parroquia Cristo Rey celebrará la misa de Nochebuena a las 20 horas, sumándose a otras parroquias con múltiples horarios. La Parroquia Divino Maestro, por su parte, dará inicio a sus actividades con una misa a las 20 horas el 24, y el 25 las celebraciones continuarán a las 10 y 12 horas, ofreciendo así opciones para la disponibilidad de los feligreses. Este esfuerzo conjunto de las parroquias no solo potencia la vivencia comunitaria de la fe, sino que también fomenta la participación activa de todas las edades en las tradiciones navideñas.
En las parroquias del Decanato Santa Cruz de Triana Machalí, como en la Parroquia San Juan Bautista y la Sagrada Familia, se llevarán a cabo misas en horarios manejables que permitirán a los feligreses asistir sin contratiempos. Las celebraciones se caracterizan por la música, la oración y la indudable sensación de comunidad, aspectos que hacen que la experiencia de la Navidad sea inolvidable para todos los asistentes. La Diócesis ha hecho un llamado a que cada fiel se acerque a los templos para compartir en unidad y amor esta fecha significativa, recordando siempre el mensaje esencial de la Navidad.
Finalmente, la invitación a participar en estas celebraciones se extiende a todos los rincones de la región, desde San Vicente hasta Rengo, pasando por Chimbarongo y Pichilemu, donde en cada parroquia los fieles están en plena preparación para recibir a Jesús. Se recuerda a todos que la Navidad es un tiempo no solo de festividades, sino de recogimiento y reflexión espiritual. Las comunidades están listas no solo para celebrar, sino para fortalecer sus lazos y reafirmar su compromiso con la fe en esta temporada tan especial.






