La Confederación Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa de Chile (CONUPIA) ha expresado su profunda preocupación ante las observaciones realizadas por el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) sobre el Plan de Reconstrucción Nacional impulsado por el Gobierno. En un contexto económico complicado y marcado por la inestabilidad, la organización advierte que las advertencias del CFA no pueden ser pasadas por alto, ya que podrían conllevar un impacto fiscal negativo que afectaría la viabilidad financiera del país y sus programas sociales, especialmente aquellos dedicados al apoyo de las pymes.
El presidente de CONUPIA, Humberto Solar, subrayó que las medidas propuestas, tales como la reducción de impuestos a grandes empresas y las exenciones a las ganancias de capital, parecen beneficiarse principalmente a los sectores de mayores ingresos. Este enfoque, según Solar, podría dejar a las micro, pequeñas y medianas empresas en una situación de desventaja, exacerbando las desigualdades en un sector que ya enfrenta numerosos desafíos. La organización teme que este favoritismo hacia los grandes contribuyentes socave el esfuerzo de desarrollo y sostenibilidad de las pymes, fundamentales para la economía chilena.
Además, CONUPIA ha manifestado su inquietud con respecto a la dependencia que el Plan de Reconstrucción Nacional podría generar en las proyecciones económicas del país. Humberto Solar señaló que el éxito del plan está condicionado por contextos internacionales inciertos, donde el aumento de los precios de combustibles y energía, exacerbado por conflictos globales, podría limitar la capacidad del país para alcanzar los objetivos esperados. Esta dependencia de factores externos, según la confederación, representa un riesgo considerable para la estabilidad económica interna.
Las preocupaciones de CONUPIA se ven reforzadas por el análisis del CFA, que advirtió que el impacto fiscal negativo del mencionado plan podría extenderse más allá del actual período presidencial, alcanzando una afectación del 0,71% del PIB hacia el 2030. Esto no solo implicaría un desafío significativo para las finanzas del país, sino que también podría resultar en la necesidad de buscar nuevas fuentes de financiamiento que no están contempladas en el proyecto original. Esta búsqueda, temen en la confederación, podría traducirse en recortes a programas sociales y a medidas de apoyo económico indispensables para las pymes.
Finalmente, EN CONUPIA hacen un llamado urgente al Gobierno y a todos los actores políticos y sociales a considerar de manera exhaustiva la propuesta del Plan de Reconstrucción Nacional. La confederación enfatiza la necesidad de abrir espacios de diálogo inclusivo con las organizaciones de emprendedores y pequeñas empresas, asegurando que sus voces sean escuchadas y tenidas en cuenta en el diseño de políticas que afectan directamente su futuro y el de la economía chilena en su conjunto.

