El presidente colombiano, Gustavo Petro, reveló durante un consejo de ministros el lunes que el Gobierno de Estados Unidos le ha retirado la visa, lo que le impide viajar al país norteamericano. En su declaración, Petro afirmó: «Yo ya no puedo ir porque creo que me quitaron la visa. No tenía necesidad de tener visa, pero bueno. Ya vi al Pato Donald varias veces, entonces me voy a ver otras cosas». Esta aclaración sorprendió a muchos, ya que el mandatario ha realizado varios viajes a EE.UU. en el marco de eventos internacionales desde que asumió la presidencia en agosto de 2022.
La declaración de Petro tiene lugar en un contexto en el que su Ministro de Hacienda, Germán Ávila, se encuentra en Washington participando en las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM). La ausencia del presidente en tales foros podría generar preocupación en torno a las negociaciones económicas y políticas entre Colombia y Estados Unidos, especialmente en un momento donde las relaciones entre ambos países son cruciales para abordar temas como el narcotráfico y la migración.
Aunque Petro no especificó las razones detrás de la supuesta cancelación de su visa, también mencionó la reciente decisión de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos sobre temas migratorios. El mandatario expresó su agradecimiento al Tribunal Supremo por detener temporalmente las expulsiones de venezolanos, enfatizando que estas decisiones contrarrestan las tesis jurídicas de regímenes dictatoriales y apoyan la causa de la humanidad y la democracia.
El contexto de la revocación de la visa de Petro no es menor, ya que ha tenido desencuentros con la administración estadounidense, especialmente tras ciertos comentarios de la secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Kristi Noem. En dichos comentarios, se hizo alusión a una entrevista en la que Petro supuestamente minimizó la gravedad de un grupo criminal. Petro, por su parte, ha refutado estas afirmaciones, sugiriendo que pudo haber habido un error de traducción en los medios.
Si se confirma la revocación de su visa, Gustavo Petro se convertiría en el segundo presidente colombiano en enfrentar tal situación, rememorando el caso de Ernesto Samper en 1996, quien también fue perjudicado debido a controversias relacionadas con el narcotráfico durante su campaña electoral. Este hecho resalta las tensiones políticas y diplomáticas que pueden surgir entre Colombia y Estados Unidos en la actualidad, especialmente en un período donde las relaciones entre ambos países son más necesarias que nunca.






