El reciente estreno de «G20» en Prime Video ha suscitado una serie de críticas mixtas, reforzando la idea de que, a pesar de contar con una premisa atractiva y un elenco de renombre, el resultado final deja mucho que desear. La película, protagonizada por la talentosa Viola Davis, prometía ser un emocionante thriller de acción que, sin embargo, se ha visto elogiado apenas por su capacidad de no ser totalmente una pérdida de tiempo. Mikel Zorrilla, en su crítica para Espinof, resalta cómo la película podría haber sido un digno sucesor de clásicos del género, pero en su lugar, se siente más como un intento fallido de copiar la fórmula de la «Jungla de Cristal». De hecho, la comparación con los filmes protagonizados por Steven Seagal parece más que justa considerando el nivel del guion.
La idea de combinar a Viola Davis en un rol de acción que mezcla lo mejor de los personajes emblemáticos del cine de acción es sin duda interesante. Sin embargo, la realidad es que «G20» se esfuma rápidamente en un mar de monotonía y falta de creatividad. A pesar del potencial de la historia, que podría haber ofrecido un emocionante enfrentamiento en un entorno tenso como una cumbre internacional, la ejecución resulta aplanadora. Este thriller se siente también superficial en su desarrollo, carente de la pasión que debería acompañar a una experiencia cinematográfica de este tipo. Los personajes se presentan de manera estereotipada y la narrativa avanza de forma predecible, dejando al espectador con una sensación de insatisfacción.
El guion, firmado por un equipo de escritores, peca de falta de originalidad y chispa. Si bien es cierto que las expectativas no deben ser desmesuradas en un género tan específico, se espera al menos un toque de ingenio que haga memorable las líneas y situaciones. Zorrilla menciona que la falta de momentos memorables o de diálogos que enganchen hace que «G20» se sienta como una película olvidable, más adecuada para un alquiler en un videoclub que para una plataforma de streaming de primer nivel. Este gran obstáculo en el guion crea una barrera casi insalvable, dejando a la película amarrada a un destino de mediocridad.
El contexto sudafricano, que podría haber aportado un valor adicional al relato, termina siendo solo un telón de fondo que no se explora adecuadamente. La crítica indica que, por más que existan momentos de acción, estos carecen de la emoción necesaria para mantener al espectador al borde de su asiento. Incluso las escenas culminantes, que deberían ser cumbres de intensidad, resultan decepcionantes y previsibles. Lilas joyas escondidas en cualquier thriller de acción son evidentemente ausentes aquí, lo que resulta en una obra que se siente vacía y olvidable.
A pesar de las deficiencias del guion y la dirección, es innegable que el elenco cuenta con talentos como Viola Davis, quienes aportan algo de dignidad a un material que de otro modo sería casi irreparable. Sin embargo, esto no es suficiente para convencer al público de que vale la pena sumergirse en esta historia. «G20» podría haber sido un gran hit del entretenimiento si se hubieran tenido en cuenta las referencias y expectativas del género. En última instancia, queda claro que esta producción de Prime Video se convierte en una mera presencia de fondo, más que un viaje emocionante y memorable, un claro recordatorio de que los grandes nombres a menudo no garantizan grandes resultados.






