En un contexto económico donde el precio del cobre promedió US $4,31 por libra en 2025, la digitalización se ha vuelto imprescindible para que las empresas mineras en Chile mantengan su competitividad y mejoren la sincronización de sus equipos. Con el sector minero representando aproximadamente el 14,6 % del PIB nacional de manera directa y superando el 20 % al incluir encadenamientos productivos, es crucial que las compañías adopten estrategias que minimicen los riesgos asociados a la falta de datos confiables. La transición hacia procesos digitalizados se presenta como una solución innovadora para abordar los graves problemas de gestión que enfrenta la industria.
Marco Ponce, CEO de Sermaluc, subrayó los peligros de una estructura organizativa donde el conocimiento está concentrado en pocas personas. «Si esa persona clave se ausenta, es fácil caer en errores debido a la dependencia de su interpretación de datos», afirmó. Tareas tan críticas como la planificación y el control presupuestario solían depender de hojas de cálculo y formatos poco fiables, lo que generaba descoordinación y decisiones basadas en información manipulable. Esta situación vulneraba la capacidad de reacción ante los cambios del mercado y exponía a las compañías a mayores riesgos operacionales.
Sin embargo, la digitalización ha revolucionado este panorama. Empresas como Sermaluc han desarrollado plataformas que solucionan la fragmentación del conocimiento al trasladar procesos críticos a sistemas auditables y accesibles en tiempo real. Ponce destaca que estas herramientas permiten identificar quién realizó cada acción, cuándo y cómo, asegurando así la trazabilidad y la confiabilidad de la información. Este tipo de gestión moderna no solo optimiza el uso de recursos, sino que también refuerza la toma de decisiones basada en datos objetivos y verificables.
La industria minera, marcada por altos costos energéticos y desafíos como la escasez de agua y la falta de capital humano, necesita adoptar una gestión cada vez más precisa. «La tecnología no solo brinda velocidad, sino que también claridad en la toma de decisiones estratégicas», afirmó Ponce. Esto es especialmente relevante para pequeñas y medianas empresas, que ahora pueden acceder a tecnologías que antes estaban fuera de su alcance. La digitalización se convierte en un aliado indispensable para cualquier tamaño de empresa dentro del sector, asegurando que todos operen con la misma información actualizada.
En 2025, la minería representó cerca del 55 % de las exportaciones chilenas, un reflejo del papel crucial que juega en la economía nacional. A pesar de las proyecciones del mercado, con un precio promedio del cobre de alrededor de US $4,31, las compañías que implementaron prácticas de planificación digitalizada demostraron una notable resiliencia. Gracias a sistemas que integran dashboards y reportes en múltiples idiomas, estas empresas pudieron tomar decisiones ágiles y evitar que errores menores se transformaran en pérdidas significativas. «Un minuto puede marcar la diferencia en operaciones mineras; la digitalización proporciona la trazabilidad necesaria para el éxito en un entorno tan competitivo», concluyó Ponce.






