Este viernes 5 de diciembre a las 19:00 horas se dará inicio a la temporada de estreno de “Cuervo”, un montaje teatral que busca evidenciar el papel del arte como herramienta de resistencia durante la dictadura civil-militar en Chile. La obra, que tendrá lugar en la Sala Negra Juan Barattini Carvelli, ubicada en Avenida Brasil 1647, Valparaíso, representa una poderosa exploración de la memoria histórica a través de la vida de Óscar Castro, un destacado artista y fundador del Teatro Aleph, cuya autobiografía se ha convertido en la base de este emotivo proyecto.
Los creadores y codirectores de “Cuervo”, Cosme y Óscar, han decidido retomar «Mi Teatrografía: la bella y trágica aventura de la vida», la autobiografía inédita de su padre, fallecido en 2021. Esta producción no solo busca honrar la vida de Óscar Castro, sino también reconectar con historias sensible de aquellos años oscuros que marcaron la historia de Chile. Según Óscar hijo, el descubrimiento de la obra poética de su padre les inspiró a viajar a Chile para encontrar a amigos y compañeros de su padre, recogiendo testimonios que enriquecen la narración y la experiencia del montaje.
Cosme, también codirector, ha resaltado que “Cuervo” es una contribución al trabajo de memoria, destinada a perpetuar el legado artístico y humano de su padre. La obra presenta de manera poética y devastadora cómo Castro, siendo un joven encarcelado en un campo de concentración, utilizó el teatro como un acto de desafío y resistencia. «Cada función es una oportunidad para recordar, sensibilizar y transmitir una historia que es fundamental en la memoria colectiva de Chile», aseveró Cosme, quien busca que el espectáculo resuene con la actualidad en un contexto donde el resurgimiento de discursos de odio se hace presente.
La escenografía y los elementos visuales de “Cuervo” han sido cuidadosamente diseñados por Jeanne Frenkel, quien busca evocar la imaginación del público sin crujir la fuerza de las palabras. Mediante un lenguaje visual que emplea proyecciones y papel recortado, la puesta en escena se convierte en un viaje sensorial que acompaña al relato autobiográfico de Óscar Castro, a la vez que permite explorar los ecos del pasado. Es un trabajo que, según Frenkel, persigue la emoción compartida con los espectadores, buscando dejar huella y espacio a la reflexión sobre los episodios más crudos de la memoria chilena.
En el ámbito musical, el compositor Lou Rotzinger ha destacado la necesidad de una música que acompañe la travesía de los hermanos en su búsqueda de los recuerdos de su padre. Reviviendo temas que resuenan con la narrativa familiar, la obra se nutre de un lenguaje sonoro que respira intímo y evocador. Corentin Rostollan-Sinet, productor de la gira en Chile, ha reflejado la emoción de la compañía por presentar “Cuervo” en la tierra donde todo ocurrió, un lugar de sanación y reconstrucción histórica. El apoyo de la Escuela de Teatro UV y de organismos de derechos humanos ha sido clave para hacer realidad este proyecto, que busca no solo entretener, sino también educar y crear conciencia a través del arte.






