En un vibrante espectáculo que superó las dos horas, Manu Chao deslumbró a cerca de 4.500 asistentes en la Explanada del Parque Cultural de Valparaíso – Ex Cárcel, donde ofreció alrededor de 30 canciones con su característica energía desbordante. Este evento, que marcó su segunda visita en dos años a este icónico recinto, permitió a los fanáticos disfrutar de un repertorio que abarcó tanto su carrera en solitario como los clásicos de Mano Negra, la banda que catapultó su carrera. Desde las 18:00 horas, el público comenzó a ingresar, transformando el lugar en un animado punto de encuentro para los amantes de la música, especialmente en una soleada tarde veraniega.
El espectáculo dio inicio a las 19:00 horas con la actuación de Metalengua, que ambientó el atardecer porteño con su música, creando una atmósfera festiva que preludió el esperado reencuentro con Manu Chao. Antes de que el cantante subiera al escenario, un momento cargado de significados se hizo presente cuando miembros de la comunidad palestina hicieron un llamado a la conciencia social, mostrando un lienzo que instaba a no olvidar la situación en Gaza. En un emotivo gesto, agradecieron a Chao por permitirles usar su plataforma para expresar sus sentimientos, nombrándolo como un verdadero defensor de la humanidad y de la causa palestina.
Alrededor de las 21:00 horas, el escenario cobró vida cuando Manu Chao comenzó su set con «Tantas tierras» y «Vecinos en el mar» de su reciente álbum «Viva Tu» (2024). A lo largo de la noche, el artista alternó sus grandes éxitos como «Me llaman calle», «Si yo fuera Maradona», y temas como «Por el Suelo» y «Mala vida», todos acompañados por el enérgico bloque de bronces de Chico Trujillo. Destacó también la participación de Rayo, conocido como Big Buda, quien inundó el concierto con su inconfundible estilo de freestyle, aportando una chispa única al ambiente festivo.
El clímax del concierto llegó con la interpretación de «Clandestino», donde el público se unió en un gesto solidario al desplegar la bandera de Palestina, un acto simbólico que había ocurrido también en su anterior visita. Este momento reflejó el compromiso de los asistentes con la paz y la unidad, independientemente de diferencias nacionales o culturales. Manu Chao, con su mensaje constante de esperanza, demostró por qué su conexión con Valparaíso y su incondicional público es tan especial.
Para cerrar la velada, el artista presentó algunas de las joyas de su repertorio, como «Desaparecido» y «Me gustas tú», y se unió en el escenario a Aldo «Macha» Asenjo para interpretar «Y si no fuera», exhibiendo la química musical que ambos han compartido a lo largo de los años. El recital concluyó reafirmando el lema de esta gira en Chile: «sea lo que sea, pase lo que pase: próxima estación… esperanza». Manu Chao continúa conquistando el corazón de sus seguidores con su carisma y su incansable energía, manteniendo vivo su idilio con la ciudad de Valparaíso.






