El inicio del año 2026 ha sido desafiante para el comercio minorista en la Región de Valparaíso, evidenciando un desempeño que se ha visto afectado por una alta base de comparación y una notable disminución en el flujo de turistas argentinos. Según el índice elaborado por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile, las ventas presenciales del sector registraron una caída del 0,6% en enero, seguida de un leve aumento del 1,4% en febrero, resultando en un crecimiento marginal del 0,4% en el bimestre. Este panorama sugiere que el crecimiento del comercio en la región se muestra prácticamente estancado, lo que genera preocupación entre los empresarios locales.
Marcela Pastenes, gerente general de la Cámara Regional del Comercio de Valparaíso (CRCP), ha destacado que el comportamiento de consumo en la región es restringido y se refleja en la baja tracción de categorías sensibles al ciclo económico, como los bienes durables. Este fenómeno se vincula directamente con una alta base de comparación, tomando en cuenta el dinamismo que experimentó el comercio regional durante 2024 y principios de 2025, impulsado por el turismo argentino que hacía compras en Chile. La normalización de estos flujos turísticos, en un contexto de tipo de cambio desfavorable, ha sido clave para entender el menor dinamismo en el consumo.
Las cifras indican que la temporada estival de 2025-2026 registró una caída cercana al 30% en el flujo de turistas argentinos que cruzaron por el paso Los Libertadores. Este descenso ha impactado de manera significativa el consumo en la región. Aunque algunas categorías, como Vestuario, han mostrado un crecimiento acumulado del 6,1%, otras como Artefactos Eléctricos y Muebles han presentado caídas significativas del -7,3% y -5%, respectivamente. Esta situación resalta la tendencia de los consumidores a priorizar compras inmediatas sobre inversiones en bienes de mayor valor, reflejando un cambio en el comportamiento de compra ante la incertidumbre económica.
Pastenes advierte que, más allá del impacto de la base de comparación, lo que se observa es un consumo más selectivo y cauto. Los hogares están realizando gastos de menor monto, mientras postergan decisiones de inversión más relevantes. A su vez, la situación del empleo y los ingresos sigue siendo frágil, lo que contribuye a este enfoque conservador hacia el consumo. En comparación con otras regiones del país, Valparaíso muestra un desempeño por debajo de Biobío, donde el comercio presenta un mejor dinamismo, pero por encima de La Araucanía, que enfrenta caídas más acentuadas, evidenciando un panorama regional dispar.
Finalmente, la mirada hacia el futuro del comercio en la región de Valparaíso se mantiene moderada. Según Pastenes, el principal desafío será impulsar una recuperación basada en factores estructurales, en un momento donde los elementos extraordinarios que habían estimulado el consumo, como el turismo de compras, comienzan a disminuir. En este sentido, la evolución del empleo, los ingresos y la confianza de los consumidores se perfilan como factores clave para el desarrollo económico regional en los próximos meses. Las autoridades y empresarios locales están en alerta ante este escenario desafiante, con la esperanza de encontrar nuevos motores que reaviven el sector.





