La demanda de viajes fuera de temporada ha experimentado un aumento significativo en Chile, gracias a la flexibilidad en la planificación y a una relación más favorable entre precio y experiencia. Cada vez más chilenos eligen escapadas cortas de tres días o incluso opciones de una semana en destinos cercanos de Latinoamérica, lo que demuestra que viajar en temporada baja ya no es una excepción, sino una tendencia consolidada. Durante los períodos de baja demanda, que abarcan desde marzo hasta junio y de agosto a noviembre, se ha registrado un crecimiento interanual cercano al 3%, lo que refleja un cambio en la forma en que los chilenos organizan sus viajes, priorizando la conveniencia sobre el calendario tradicional.
De acuerdo con datos de COCHA, los viajeros chilenos actualmente buscan optimizar sus presupuestos al aprovechar mejores precios y mayor disponibilidad en esta época del año. En este sentido, Daiana Mediña, Head de Branding & PR de COCHA, afirma que los chilenos están cada vez más dispuestos a aprovechar las oportunidades que brinda la temporada baja, a pesar de que la temporada alta aún concentra la mayor parte de la demanda. De hecho, estos cambios en el comportamiento de los viajeros son claros al observar que las decisiones de compra se toman con menos antelación, con una planificación que oscila entre 30 y 45 días.
El perfil del viajero en temporada baja ha cambiado, enfocándose en parejas, grupos de amigos, personas mayores y familias sin hijos en edad escolar, así como en trabajadores remotos que buscan combinar descanso con trabajo. Las escapadas de corta duración, de entre 2 y 3 noches, son cada vez más populares, especialmente en destinos cercanos en Sudamérica. Entre las preferencias de los viajeros, destaca el Caribe como el destino más deseado a larga distancia, seguido de Brasil y Europa, con un creciente interés por opciones más personalizadas y menos masificadas, como La Romana en el Caribe y Tokio.
En el ámbito económico, la temporada baja también resalta por ofrecer precios más accesibles y una mejor relación precio-experiencia, lo que se ha vuelto un atractivo para los viajeros. Por ejemplo, un paquete a Río de Janeiro que incluye vuelo y hotel de 3 estrellas por seis noches puede costar aproximadamente US$392 en temporada baja, en comparación con US$524 en temporada alta. Este cambio de actitud hacia los viajes no solo responde a la búsqueda de precios bajos, sino también a la búsqueda de mejores experiencias, especialmente en un contexto donde el tipo de cambio puede influir en las decisiones de viaje.
El auge de eventos de e-commerce, como el Travel Sale, ha sido fundamental en la activa demanda de viajes fuera de las temporadas tradicionales, ofreciendo descuentos significativos que motivan a los chilenos a programar escapadas en meses intermedios. En este escenario, los viajeros han elevado sus expectativas, demandando mayor flexibilidad, opciones de cancelación y asistencia durante sus viajes. Para 2026, las tendencias indican un aumento en los viajes fuera de temporadas peak, un enfoque en destinos cercanos, y un deseo creciente por experiencias únicas que superen los formatos tradicionales. En este contexto, COCHA se posiciona como una referencia en el sector al ofrecer opciones diversificadas y atención especializada.






