Hace casi 15 años, un sueño emprendió su vuelo en el corazón de Quebrada Alvarado, comuna de Olmué, donde Samuel Ponce y Paulina Cataldo decidieron dejar atrás su vida en Quilpué para dedicarse a la creación de licores artesanales. Con un fuerte sentido de pertenencia hacia su tierra natal, esta pareja reunió su pasión por la producción local y la inclusión social para dar vida a ‘Licores La Cuesta’. En un entorno marcado por la tradición agrícola y la riqueza de la fauna y flora, su propósito ha sido no solo producir sabores únicos, sino también construir un puente de accesibilidad para todos.
Uno de los mayores logros del emprendimiento ha sido la inclusión de sistema braille en las etiquetas de sus botellas, lo que convierte a su producto en una propuesta concreta de accesibilidad para personas con discapacidad visual. Este detalle innovador se encuentra en el propio vidrio del envase y se complementa con un diseño que facilita el agarre y la apertura. Paulina destaca que esta decisión respalda su compromiso con la diversidad, permitiendo que más personas disfruten de sus licores artesanales, reforzando así su identidad y conexión con el territorio.
El recorrido de ‘Licores La Cuesta’ comenzó con humildes inicios en la cocina de su hogar, donde Samuel y Paulina utilizaban una olla de 30 litros para elaborar sus primeras mezclas con hierbas recolectadas e ingredientes de su propia huerta. La dedicación y el amor por su gastronomía local pronto atrajeron la atención de los consumidores, lo que los llevó a diversificar su oferta con sabores frutales, incluyendo frutilla y maqui. Ahora se preparan para lanzar un nuevo licor de frambuesa, aumentando así su catálogo de propuestas frescas y originales.
El desarrollo de su empresa también ha estado acompañado de un sólido respaldo por parte del programa Prodesal, proporcionado por INDAP y la Municipalidad de Olmué. Gracias a esta alianza, Samuel y Paulina han podido acceder a recursos y asesorías que les han permitido transformar su pequeña actividad familiar en una bodega bien equipada. Samuel recuerda los inicios modestos y celebra el crecimiento que han logrado a través del apoyo institucional: «INDAP ha sido un pilar fundamental en nuestro desarrollo, permitiéndonos invertir en infraestructura y darnos a conocer en el mercado».
En la actualidad, el desafío para esta pareja de emprendedores es expandir su presencia en restaurantes y mercados a nivel regional y nacional. En una reciente declaración, Sergio Valladares, director regional de INDAP, afirmó que es un orgullo contar con productos como los de ‘Licores La Cuesta’ en el Mercado Campesino Regional Itinerante. Destacó la notable evolución del emprendimiento, haciendo hincapié en su enfoque en la inclusión y calidad. A medida que continúan su jornada, Samuel reflexiona sobre el éxito como un viaje y no como un destino, recordando que cada paso dado es parte esencial del crecimiento y la realización de sus sueños.



