El panorama de la defensa en Europa se ha vuelto más alentador con la propuesta de la OTAN de elevar el gasto en defensa al 5% del PIB de sus países miembros. Actualmente, el objetivo es del 2%, pero con la nueva iniciativa se planea que un 3,5% se destine a gastos directos en defensa, incluyendo modernización de equipos militares y fortalecimiento de capacidades como carros de combate y defensa aérea. Mientras tanto, un 1,5% se destinaría a gastos complementarios como ciberseguridad y protección de infraestructuras críticas, áreas cada vez más relevantes en un contexto global de incertidumbre.
El analista de Bankinter, Carlos Pellicer Vercher, ha manifestado su optimismo respecto a esta decisión estratégica. Según él, las recientes noticias sobre el aumento presupuestario en defensa reafirman la perspectiva positiva hacia la industria armamentista, que ya contaba con una recomendación de ‘comprar’. Aunque los gobiernos europeos aún no han formalizado su compromiso, la dirección es clara: Europa debe prepararse para aumentar su capacidad de defensa de manera sustancial, reflejando así una adaptación a los desafíos de seguridad contemporáneos.
Los detalles de esta propuesta serán conocidos durante la cumbre de la OTAN que se llevará a cabo el 24 y 25 de junio. Bankinter estima que si la propuesta de elevar el gasto en defensa se hace realidad, esto podría resultar en una inyección de inversión en Europa que rondaría los 860.000 millones de euros, un incremento considerable respecto a los 326.000 millones de euros que se invirtieron en defensa en 2024. Esta inversión significativa no solo beneficiaría a la seguridad nacional, sino que también podría implementar un impulso económico y tecnológico al sector.
Dentro de esta inyección de capital en defensa, se espera que al menos el 50% de los nuevos contratos se destinen a empresas nacionales, dando un impulso notable a compañías como Rheinmetall, Leonardo, Thales e Indra. Este es un desarrollo positivo para Indra, que ya ha visto un notable crecimiento en su valoración de acciones en los últimos meses. El analista Pellicer enfatiza la importancia de estas empresas en el nuevo marco de defensa europeo, lo que podría traducirse en mayores oportunidades de negocio.
A pesar de la bajada de un 0,28% en las acciones de Indra hacia media mañana, marcando 35,98 euros en el IBEX 35, el rendimiento a largo plazo sigue siendo prometedor. Ayer, los valores alcanzaron máximos históricos de 36,52 euros, lo que representa una espectacular revalorización del 124% en apenas seis meses, comparado con los mínimos de 16,05 euros registrados en noviembre del año pasado. Este crecimiento resalta la confianza del mercado en las oportunidades que el nuevo panorama de la defensa europea podría ofrecer.






